¡Ya viene el bautizo!

 

¡Qué lindo! ya nació tu bendición y como buena cristiana, lo que toca es organizar la celebración del bautizo. Algo sencillo pero cautivador, un momento tan ínfimo con amigos y familia. Acompáñalo con una barra de snacks exquisita y el ambiente más ameno.

Aquí te muestro algunos puntos a tomar en cuenta en marco de una reunión tan importante:

El mejor momento

Aunque hay padres que prefieren esperar para que sean sus hijos los que tomen la decisión de si quieren bautizarse o no, la tradición cristiana indica que deben recibir las aguas bautismales siendo bebés. La fecha que escojas dependerá del momento en que nazca tu hijo, pues si lo hace en invierno es lógico que prefieras esperar a que haga menos frío.

La iglesia

Contacta con suficiente antelación con la parroquia donde quieras celebrar su bautizo para que te den la fecha que más os convenga, recuerda que es preferible que se ubique cerca de tu casa, no tienes que elegir la que se parezca más a El Vaticano. Consulta con el sacerdote todos los detalles que consideres necesarios.

Los padrinos

Adiós a la costumbre que marcaba que los padrinos de boda o los abuelos debían ser los padrinos de bautismo del niño. Los tíos del pequeño o amigos muy cercanos a sus padres suelen ser hoy en día los elegidos para apadrinar a los bebés; no en vano sobre ellos recae la responsabilidad de cuidar a los pequeños en caso de que sus progenitores falten.

Fija un presupuesto

Realista y ajustada a los tiempos. Así debería ser la cantidad que penséis gastaros en el bautizo de tu pequeño. Y debes contemplar todas las parcelas de gasto: la aportación que harás a la parroquia, la ropita del bebé y la tuya, las invitaciones –que pueden salirte gratis si las imprimes–, los detalles que quieras dar a los invitados como recuerdo y el pequeño banquete que les ofrecerás.

Elige el menú

Graba esta frase a fuego en tu memoria: “un bautizo no es una boda”. Eso significa que no hay que excederse ni en el número de invitados, comida  –convida a la familia y amigos más cercanos nada más– ni en la celebración del mismo. Una merienda a base de tapas y raciones con una buena tarta de postre satisfará a todos y no te saldrá muy cara.

Las invitaciones

Además de la socorrida llamada telefónica, puedes enviar a tus familiares y amigos una invitación, bien por correo convencional o electrónico. Elige una de las nuestras o consulta este bazar para conocer algunas propuestas de diferentes firmas, que también suelen diseñar recordatorios. No olvides anotar el lugar, fecha y hora de celebración y un teléfono o correo electrónico donde puedan confirmar su asistencia.

Un recuerdo para los invitados

Un llavero, un imán, un marcapáginas… La oferta de detalles para entregar a familiares y amigos es interminable, sobre todo si recurres a internet. Procura escoger uno que sea útil para que no acabe arrinconado en un cajón y nadie lo use.

¡Llega el gran día!

Procura que tu hijo descanse antes del bautizo para que esté despierto durante la ceremonia y no se asuste cuando el cura derrame el agua sobre su cabecita. Conviene también que tengas en cuenta las horas de las tomas para que no llore de hambre durante la ceremonia.

Disfruta el momento

Se acabaron los preparativos, los nervios y la incertidumbre de si todo saldrá bien o no. Una vez entréis en la iglesia, nada más importa. Disfruta del momento, que será más intenso cuanto mayor sea vuestra fe, y compartir con tus invitados este especial día.

 

Con información del portal Guiadelnino.com

 

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